EL PELIGRO DE LAS RADIACIONES ELECTROMAGNÉTICAS

Las radiaciones electromagnéticas que generan los cables de alta tensión y las estaciones, subestaciones y centros de transformación eléctricas así como las microondas emitidas por las antenas de telefonía, radio y televisión, los teléfonos móviles, los inalámbricos, los Wi-Fi, los radares y numerosos aparatos domésticos -como los ordenadores, los televisores y otros- pueden interferir en el ADN celular y por tanto en el correcto funcionamiento del organismo perjudicando gravemente la salud. Obviamente no todos en la misma proporción. Son ya numerosos los trabajos científicos que lo demuestran.