¿Existe la hipersensibilidad electromagnética?

Continuando con el aluvión de noticias y alertas que nos llegan sobre la reciente publicación del informe sobre radiaciones y salud del Comité Cientifico Asesor CCARS, nos hacemos eco de esta nueva noticia en la que como no, le toca el turno a este colectivo que tanto defendemos y que tanto está sufriendo con todo esto.

Es más de lo mismo pero con un enfoque diferente de los tantos matices que nos puede ofrecer este informe tan "¿novedoso?

La noticia afirma:

Un trabajo de revisión de 350 estudios sobre los efectos de las radiofrecuencias en nuestro cuerpo niega que puedan existir patologías como la 'alergia al wifi'

Realidades divergentes. Esa es la mejor manera de caracterizar la problemática que rodea a la hipersensibilidad electromagnética (EHS).

Por un lado está la cuenta creciente de víctimas, la generación de la 'enfermedad invisible', sus síntomas devastadores, tan bien reflejados en la pequeña pantalla por el personaje de Charles 'Chuck' McGill, el hermano de Jimmy en Better Call Saul. Por otro, la evidencia científica que afirma, una y otra vez, que esos cuadros clínicos no están originados en las ondas electromagnéticas que atestan los espacios urbanos por efecto de las redes wifi y de telefonía móvil, como creen los enfermos.

Los síntomas son muy reales, pueden llegar a ser incapacitantes. Eso no lo niega nadie. Pero la causa que apuntan quienes sufren esos síntomas, esa supuesta hipersensibilidad a las radiaciones electromagnéticas, no existe, dice la ciencia. No existe relación causa-efecto que se pueda probar.

Para la Organización Mundial de la Salud, todo debe enmarcarse en el campo de los trastornos psicológicos, es psicosomático. Pero a ver cómo convences de eso a quienes sufren cada día de mareos, nauseas, dolores de cabeza, cansancio crónico, erupciones cutáneas, irritación, desmayos, pérdida de la memoria a corto plazo...

 

Para la Organización Mundial de la Salud, la hipersensibilidad electromagnética no existe como enfermedad, sino que debe enmarcarse en el campo de los trastornos psicológicos

 

 

Ese conflicto entre la evidencia científica y el empirismo físico del enfermo es una constante en el día a día de miles de personas y de las propias instituciones públicas.

En los últimos años jueces de todo el mundo han reconocido casos de incapacidad laboral a personas afectadas por la electrosensibilidad (en España, el primer caso se dio el año pasado, cuando el Tribunal Superior de Justicia de Madrid otorgó a un ingeniero de telecomunicaciones una prestación por incapacidad). Hospitales como el Clínic de Barcelona ya han superado el millar de casos de hipersensibilidad electromagnética atendidos.

En paralelo, nuevos estudios refuerzan la postura que mantiene la OMS: el conjunto de síntomas que afecta a las personas supuestamente aquejadas de EHS no es parte de ningún síndrome reconocido.

 

En los últimos años jueces de todo el mundo han reconocido casos de incapacidad laboral a personas afectadas por la electrosensibilidad

 

El último de esos trabajos tiene firma española. Se trata del último informe del Comité Científico Asesor en Radiofrecuencias y Salud ( CCARS), presentado esta semana en Madrid. El CCARS presume de ser un órgano independiente cuya dirección fue asumida en 2016 por el Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación.

Un grupo de expertos de ese comité, formado por investigadores de diferentes universidades españolas, ha analizado 350 estudios sobre el tema, y en sus conclusiones descartan que las radiofrecuencias a las que estamos expuestos de manera habitual tengan efectos nocivos para la salud.

El CCARS dedica un apartado de su informe a la hipersensibilidad electromagnética. Allí sostienen que “la mayoría de los estudios demuestran que las personas con hipersensibilidad electromagnética no son capaces de detectar cuándo están expuestas” a esos campos, lo que según algunos autores apunta al efecto nocebo como posible causa.

“Algunos estudios atribuyen estos síntomas a condiciones psiquiátricas preexistentes así como a reacciones de estrés como resultado de la preocupación acerca de los efectos en la salud de los campos electromagnéticos, más que a la exposición en sí misma”, subraya el informe.

 

La mayoría de los estudios demuestran que las personas con hipersensibilidad electromagnética no son capaces de detectar cuándo están expuestas a esos campos

 

Para los especialistas del CCARS, no corremos ningún peligro.

“Todos los estudios y sistemas de vigilancia de los niveles de exposición que se utilizan en nuestro país y en Europa confirman, de forma reiterada, que están cientos o miles de veces por debajo de los recomendados por la UE, la OMS, la Comisión Internacional de Protección contra la Radiación No Ionizante (ICNIRP) y la legislación estatal”, concluye el informe, de casi 200 páginas.

Otros, incluso dentro de la comunidad médica, no opinan lo mismo.

Entre ellos se cuenta Joaquín Fernández Solà, coordinador de la unidad de fatiga crónica del Hospital Clínic de Barcelona, y uno de los pioneros en el tratamiento de la hipersensibilidad electromagnética en nuestro país. “La electrosensibilidad está teniendo cada vez más impacto. Actualmente vivimos expuestos a una enorme cantidad de radiaciones, de las que no se ha demostrado la inocuidad”, explicaba el doctor el año pasado en una entrevista para el diario Ara.

Para él, la postura de la OMS se sostiene en intereses económicos. “ La EHS no está reconocida médicamente por intereses. Estas ondas las emiten las empresas que están en lo alto de todos los índices bursátiles”.

 

Fuente: http://www.playgroundmag.net/noticias/actualidad/Existe-sindrome-hipersensibilidad-electromagnetica-insiste_0_1951604862.html